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Terror en Cartagena

Cartagena de Indias es una ciudad mágica. En cada rincón y calle donde usted vaya se esconden historias perturbadoras de muertos, llantos que se escuchan, sillas que se corren solas, fantasmas que empujan por las escaleras y espíritus que nunca se van.
Discover Cartagena fue a algunos sitios del centro histórico para buscar historias, que más allá de las guerras, no han sido contadas. Aquí encontrarás algunos testimonios de empleados y turistas que han sido testigos de los secretos de la ciudad heroica.
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En el Museo Naval hay más de un fantasma
1. Faltaba poco para que se hiciera de noche, como de costumbre me tocaba regar las plantas con la manguera. Las luces estaban encendidas y el resto de los trabajadores se habían ido. Yo estaba en la parte trasera del primer piso del museo, cerca de los baños, algunos compañeros, los vigilantes, estaban arriba. Estaba solo, al menos, eso creía. Terminé de echarle agua a las matas y comencé a recoger la manguera, que estaba sujeta a uno de los grifos del baño. Sentí, mientras la enrollaba, que alguien atrás la jalaba y no me permitía enrollar. La dejé un momento y fui al baño, no había nadie, seguía solo. Volví a coger la manguera para terminar, entonces sentí que alguien detrás de mí jugaba con ella. Giré mi cuerpo completo, vi un niño.

-Testimonio de un trabajador de la Fundación Museo Naval.

2. En el 2010, algunos turistas ecuatorianos se resguardaron de un aguacero torrencial en el Museo Naval del Caribe. Uno de ellos ingresó a la sala que está inmediata a la entrada, al costado izquierdo del museo. Allí, con poca luz, tomó una fotografía a una de las piezas que está dentro de una capsula de vidrio. Lo que reveló la foto fue espeluznante. Aparecía, de forma muy clara, la cara de un indio de nariz grande y cara larga, quien parecía sostener entre sus manos una lámpara mientras hacía algún tipo de ritual.
-Testimonio de un empleado de la Fundación Museo Naval.

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3. Eran las 5:40 de la tarde, el museo ya estaba cerrado. Yo venía caminando por el pasillo principal, frente a las escaleras. Delante de mí caminaba una persona vestida con uniforme militar blanco, traté de hacer ruido para saber quién era; no volteó. Pensé que era el capitán, quién podía haber venido a hacer algún tipo de chequeo, pero no era; recordé que aquel día el capitán portaba un uniforme de otro color.
Salí del pasillo a mirar si la persona seguida caminando, ya no estaba. Jamás supe hacia donde fue, la puerta estuvo todo ese tiempo cerrada.

Yo no he sido la única que he visto. Algunos turistas dicen sentir que los empujan de las escaleras, que ven un niño negro con manto blanco en uno de los salones y a una pareja de casados en el segundo piso. Algunos compañeros han dicho sentir que se ahogan en el salón donde se encuentra la camilla. También algunos compañeros han visto mover, de lado a lado, el timón del Crucero Cartagena que se encuentra en uno de los salones. En este lugar hay muchos espíritus porque esto fue un hospital de caridad en la época de la Colonia, murieron muchas personas por cólera.
-Testimonio de una empleada de la Fundación Museo Naval.

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Terror en el actual Museo Histórico de Cartagena, antiguo Palacio de la Inquisición.
En el antiguo Palacio de la Inquisición, hoy Museo Histórico de Cartagena, ocurrieron muertes horríficas. La Santa Inquisición, durante la época de la Colonia, condenó a muchos esclavos a la hoguera, eran maltratados y torturados hasta alcanzar la muerte. De ahí que algunos visitantes y empleados vivan hechos paranormales.
1. Durante la reestructuración del Palacio de La Inquisición la arquitecta encargada evidenció algunos hechos paranormales. Un día llegó un sobrino a visitarle, cuentan algunos empleados, el muchacho, que se encontraba en uno de los patios, vio cuando varios soldados corrían por los pasillos. No podían ser reales, aquí no vienen militares o policías uniformados.
También algunos turistas dicen sentir presencias extrañas en los salones, ver esclavos arrastrándose o corriendo.

“Fotografías de Efraín Pérez Uribe.
efrainperez_fotografia@hotmail.es